Connect with us

Hi, what are you looking for?

Economia

Fedesarrollo quiere cuatro reformas sociales en una

EL DIRECTOR de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, propone un cambio estructural en el manejo social del país mediante profundas reformas. /Cortesía.

El director del centro de investigación y análisis, Luis Fernando Mejía, dice que este es el momento para aprovechar y emprender cambios en la asistencia de la población más necesitada

En medio de una crisis siempre surgen oportunidades. Este es el principal argumento con el Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, se atreve a presentarle al país un cartapacio de propuestas sociales e impositivas para impulsar una gran reforma que dirija a los colombianos hacia una etapa de desarrollo, prosperidad y mayor inclusión.

Para Mejía el objetivo fundamental es reducir en corto tiempo los niveles de pobreza que hoy soporta un gran segmento de la población. Pese a que el ambiente político y económico no es mejor, es consciente que cuando el país requiere de ese empuje adicional para salir al otro lado, lo hace a pesar de los sacrificios. Además, en esta reforma de reformas, todos deben poner, tanto el rico como el pobre, para sacar al país del actual retroceso social.

¿Qué los motivó a presentar la propuesta de cuatro reformas en una?

La motivación de la propuesta viene, por supuesto, a raíz de la crisis de la covid-19, la contracción de prácticamente de un 7% el año pasado y también lo que esto ha generado en materia de aumento de la pobreza. Nosotros estimamos que la pobreza aumentó cerca de 3,2 puntos porcentuales, es decir estamos hablando de tres millones de personas en condición de pobreza, adicionales a las que ya había antes. Y también porque la crisis ha desnudado problemas estructurales que tiene la economía colombiana y nuestra sociedad.

¿Es decir que los problemas se han agrandado para los colombianos?

Estamos hablando de cosas como, por ejemplo, una insuficiente cobertura del gasto público en subsidios, con todavía, problemas de focalización; estamos hablando de problemas muy grandes que tiene nuestra economía, como una informalidad laboral del 60%, dejando por fuera a la gran mayoría de ocupados en todo lo que tiene que ver con el régimen de prestaciones sociales y una cobertura pensional que es de apenas el 25%. Ese tipo de cosas son las que motivan esta propuesta de reforma.

Nosotros creemos el país debe surtir de manera integral ajustes en la política social, en la política pensional o de protección a la vejez, en el mercado laboral y, por supuesto, también, en la política tributaria. Esta es la propuesta integral que estamos haciendo.

¿A su modo de ver cómo sería ese nuevo contrato social?

En materia de política social estamos proponiendo la creación de una renta mínima de inclusión focalizada en los hogares más pobres. Esta renta entregaría $35 mil mensuales a cada adulto menor de 65 años de sus hogares pobres y, además, $35 mil mensuales por cada menor de 18 años, siempre y cuando los menores asistan al colegio y tengan chequeos de salud.

Aquí estamos proponiendo que se incluyan o se fusionen los recursos del actual programa de Ingreso Solidario, de Familias en Acción y de Jóvenes en Acción en un programa que sería universal, focalizado, por supuesto, en los hogares más pobres y que generaría un impacto muy importante en materia de reducción de la pobreza. Eso es lo que estamos proponiendo en materia de política social.

¿Esto se integraría con lo que está proponiendo el Gobierno con la reforma al Sisbén?

Claro, eso es muy importante y es nuestra principal recomendación, que el Sisbén 4.0 se convierta en el único mecanismo de focalización o instrumento de selección de beneficiarios. Celebramos que el Gobierno ya haya anunciado el lanzamiento del Sisbén 4.0. Ojalá que, además, se eliminen otros mecanismos, en particular el estrato socioeconómico como instrumento de focalización.

¿Pero así está diseñado desde hace muchos años?

El estrato socioeconómico como instrumento de focalización para los servicios públicos está generando que cerca del 81% de los subsidios o servicios públicos le llegue a población no pobre. Hay un problema muy grande de focalización y por eso estimamos que lo que debería pasar es que el Sisbén 4.0 sea el mecanismo universal de instrumento de selección de beneficiarios.

¿Qué otros componentes deberían tener esa reforma de reformas?

Nosotros proponemos crear un pilar universal, gratuito para todos los mayores de más de 65 años, que entregaría $412 mil mensuales a todos los adultos mayores. Es un pilar universal, gratuito, financiado por impuestos generales Esto es un cambio muy sustancial porque hoy en día el 75% de los adultos mayores no tiene acceso a una pensión y más de la mitad no recibe ningún tipo de ayuda por parte del Estado. Es una población que es vulnerable y que tiene una altísima incidencia de pobreza y pobreza extrema.

¿Cree que eso resolvería el tema de la pobreza?

Este pilar resuelve este problema, sería de cobertura universal, son $412 mil mensuales y se crean otros pilares adicionales un pilar contributivo y flexible, que se plantea en donde empresas y trabajadores negociarían de manera colectiva unos mecanismos de ahorro, que complementarían este primer pilar gratuito universal público que estamos planteando.

La renta

¿Esa renta básica se escogería a través del Sisbén?

No, es una renta universal, es decir, no tendría ningún problema desde el punto de vista de focalización, en el sentido de que cualquier colombiano que tenga más de 65 años recibiría esa renta mínima universal, para todo el mundo, independientemente de su nivel de ingreso. Nuestros cálculos indican que una persona que está en el primer nivel de ingresos para poder tener un ahorro durante su vejez de $412 mil, debería ahorrar entre 35% y el 50% de su ingreso, dependiendo si es hombre o mujer durante su vida laboral.

¿Cuántos recursos se necesitarían para cubrir esa renta universal y las otras reformas que proponen?

Hemos hecho un análisis muy juicioso desde el punto de vista del gasto fiscal relacionado con este tipo de medidas y también de lo que se debe hacer por el lado de los ingresos. Nuestros cálculos nos indican que la renta universal para hogares pobres y pobres extremos costaría alrededor de 2% del PIB. Esto se puede financiar con la unificación de los recursos de Ingreso Solidario, Familias en Acción, Jóvenes en Acción y, también, mejorando la focalización del gasto en subsidios de servicios públicos.

No es un costo grande, sustancial, estamos hablando de más o menos entre 1 y 2 billones de pesos. Lo que sí es muy costoso es este pilar mínimo universal, que estimamos costaría $13 billones al año, 1.3% del PIB. Pero además hay un costo adicional y es que, como se eliminan las contribuciones obligatorias a Colpensiones, podría haber una caída adicional al ingreso del Gobierno de alrededor $6 billones. Es decir, el pilar universal, más o menos, cuesta 2 puntos del PIB.

Entonces ¿Qué alternativas hay? Por supuesto, una es hacer este tema gradual, no tiene que ser inmediato dada la estrechez fiscal que tenemos actualmente. Eso se puede hacer calibrado para que se haga en un espacio de entre 2, 3 y 4 años gradualmente.

El empleo

¿En materia laboral y empleo cuál es esa propuesta adicional?

En materia laboral estamos planteando también unos cambios sustanciales, especialmente lo que tiene que ver con las contribuciones a salud. Estimamos que en vez de tenerlas planas, como ocurre actualmente, es decir que todas las personas independientemente de su ingreso aportan un 4%, por ejemplo los asalariados, planteamos que se haga progresivo y arranque en una contribución de 0% para una persona de un salario mínimo y aumente gradualmente hasta llegar al 20% de contribución para personas que están en 25 salarios mínimos o más.

¿Cómo es lo del seguro de desempleo que propone Fedesarrollo?

Estamos proponiendo la creación de un seguro de desempleo que se financiaría con 1 punto de la contribución de las cajas de compensación para las personas que están por debajo de 1.5 salarios mínimos formales, para incentivar la generación de empleo informal.

Eso, por supuesto, implica un paquete de financiamiento relacionado con temas tributarios, uno no puede hacer una cosa ambiciosa en materia social, en materia de protección a la vejez si no se hacen ajustes en materia tributaria, pero el mensaje fundamental es: aquí todos ponen.

¿Cómo sería ese paquete tributario que redondearía las reformas?

Realmente lo que adelantamos es una propuesta balanceada en donde planteamos cosas y cambios para la tributación de las empresas, de las personas y, por supuesto, también medidas anti-evasión. Hemos propuesto un paquete tributario realmente muy ambicioso y sustancial. Hay temas grandes. Por ejemplo, estamos planteando que el Gobierno elimine el descuento del Impuesto de Industria y Comercio contra el Impuesto de Renta, esa medida le agregaría alrededor de $5 billones al año al Gobierno Nacional.

Estamos proponiendo la revisión de todos los descuentos y rentas exentas y eliminación de exenciones sectoriales que podrían generar también alrededor de $5 billones al Gobierno Nacional. Estamos también hablando de un paquete relacionado con impuestos indirectos, aumentar gradualmente el IVA que hoy en día está con unas tarifas diferenciales.

El IVA

¿Hay que unificar el IVA?

Unificar el IVA de los que están exentos, excluidos o al 5% y en el 8% y eso daría alrededor de $7 u $8 billones en el mediano plazo. Entonces ahí tenemos unas fuentes de ingreso identificadas que nos permitan financiar el paquete social, de inclusión social y productiva y también, por supuesto, fortalecer el recaudo tributario que es un tema crítico en esta coyuntura.

La política

¿Qué viabilidad tendría en el Congreso su propuesta de reforma, sobre todo en ese año tan complicado políticamente?

Pues mire, nosotros arrancamos un proceso de socialización con las propuestas. Estamos hablando con todos los actores de la sociedad civil. Ya hemos hablado con el Gobierno Nacional. Hemos hablado ya con algunos empresarios, vamos a hablar con los gremios. Vamos a hablar, por supuesto, con el Congreso de la República, con los sindicatos. Vamos a estar en la Mesa de Concertación Laboral y vamos a iniciar un proceso, como le digo, de socialización para destrabar todas las propuestas y para contar por qué tenemos la necesidad como país, como sociedad, de implementar reformas integrales, estructurales. No es solamente un tema tributario, es un tema para resolver estos problemas de exclusión social y productiva que tiene nuestro país.

¿Entonces cree que este es el momento para adelantar estar reformas estructurales?

LFM: Soy optimista en el sentido de que las crisis siempre son oportunidades, precisamente para revisar este tipo de problemas estructurales y tomar decisiones de fondo. Así pasó en el 99, cuando Colombia tuvo una contracción del 4.5% y en los años siguientes se implementaron reformas muy importantes en materia fiscal, no solamente a nivel nacional, sino a nivel subnacional. Y también se implementaron reformas, por ejemplo, en la política social. Buena parte de nuestra red de protección social surgió después de la reforma, de la crisis del 99.

Entonces creemos que es el momento y la oportunidad para discutir estas propuestas porque en condiciones normales, por supuesto, sería muy difícil generar una amplia discusión sobre estos temas tan trascendentales.

¿Cuál es el principal temor de que estas propuestas no avancen en el Congreso, hay un temor político?

Por supuesto. Mire, aquí hay un tema muy de fondo y es que la discusión de este tipo de reformas profundas en estas materias de pobreza, política social, laboral, pensional y tributaria, requiere un enorme liderazgo político no solamente del Gobierno, sino también desde el Congreso de la República, que es al final el espacio en donde se discuten democráticamente los cambios a las leyes que, muchas veces, tendrán que ver con las reformas que estamos proponiendo, y también, por supuesto, lo que tiene que ver con un año que es preelectoral. Hay un riesgo, por supuesto, de que este año preelectoral instigue discusiones de temas muy de fondo. Sin embargo, soy optimista, como lo decía. Creo que cuando el país ha tenido que discutir problemas de fondo, estructurales y hacer reformas, lo ha hecho. Así pasó con la Constitución de 1991, con la crisis de 1999 y confío en que va a haber un liderazgo político, no solamente desde el Ejecutivo sino en el Congreso, precisamente para abordar este tipo de discusiones tan importante. Porque el riesgo es que no se haga mucho y continuemos con un contrato social, como lo decía al principio, que realmente deja enormes riesgos en cabeza de los hogares y de las personas especialmente más pobres y vulnerables.

Written By

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

También te puede interesar

AGRICULTURA

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), llevaron al departamento del Huila a productores piscícolas...

Cundinamarca

Es la empresa que más invertido y ejecutado proyectos de agua y saneamiento básico en toda Colombia.